El becario le dijo al Dr. Frenzer: Señor, creo que acabo de provocar un desastre termonuclear. El doctor, sin sorprenderse lo más mínimo respondió: No te preocupes, Markus, reinicia el mundo.






A R C H I V O S

03.06
04.06
05.06
01.07



L I N.K I N G S

JAVIERDEBE
DEAMBULATORIO

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     La Hora Cubata.

El Factor Limonoff, cumpliendo órdenes y en contra de la voluntad común, inaugura esta sección.

Cada día estará dedicada a un personaje ilustre, excepto hoy por tratarse de un día especial. Peter Ziegel continúa aún enchufado a la máquina que lo mantiene sin vida. Como nos cae mejor vivo que muerto, La Hora Cubata le dedica este video para que se desenchufe. Va por ti, Pit.

Enviado por EL FACTOR LIMONOFF a las 11:26 AM
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     PINOCHOFF

No le crecía la nariz porque mintiera a los demás,
sino porque se mentía a sí mismo.

Pobre Hombre

Murió descoyuntado por un estornudo. Descanse en paz.


Enviado por EL FACTOR LIMONOFF a las 10:21 PM
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     La Rueda.

¿Qué clase de consejo es ese de "No le des más vueltas"?

Nací hace cuarenta y siete años. Recuerdo mi infancia como una partida de parchís con lacasitos de colores en lugar de fichas. No recuerdo haber perdido nunca una partida.

Hace veinticinco años que me licencié. Un año después me casé con Susana. Recuerdo el día de mi boda como un baño de burbujas. Susana es una mujer preciosa, jamás hemos discutido.

Mañana comienzan las obras de ampliación en el garaje de mi casa. Voy a regalarle a mi hijo por su diecisiete cumpleaños un coche. Nunca ha suspendido una asignatura y nunca una chica le ha dicho que no. Es un chico inquieto, sale a su madre.

Por mi consulta pasan al día nueve personas. Cristina, cada día mas radiante, entra en la sala de espera a una señal mía y hace pasar al siguiente con un guiño y una sonrisa. Aprovecho ese instante para tomar un trago, mirarme al espejo y dedicarme alguna mueca.

Una vez dentro, mis pacientes me cuentan sus problemas, como si me importaran. A veces se lamentan por lo que han hecho, otras veces lo hacen por no haber hecho nada. Lloran, se enfadan o sonríen al recordar con nostalgia. Esperan que yo solucione sus problemas y eso es lo que hago.

Les ofrezco una de las muchas ruedas que fabricamos, la que más les guste. Tenemos ruedas para las indecisiones, para los remordimientos de conciencia, para las resignaciones, para los anhelos, para los desengaños, para los arrepentimientos, para los desamores...

Nuestro mundo gira con la energía que producen. Ellos parecen felices, o al menos están callados por un tiempo, y gracias a ellos nosotros podemos seguir siendo felices sin ser molestados.

La Rueda.

Enviado por EL FACTOR LIMONOFF a las 7:57 PM
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